domingo, 26 de octubre de 2014

Madrid se escribe con d y se pronuncia con Z

A pesar de la globalización, si Paco Martínez Soria volviera a bajarse del coche de línea en Madriz creo que se sentiría como yo, pasmado y perdido. Media España usa boina y el resto se empeña en ocultarla. A ver quién puede presumir en esta ciudaz de ser gato auténtico y, aún así, de pasear por Gran Vía (sin "la") y no girar la cabeza o levantar la vista al cielo como si todo le fuera conocido e indiferente. Inevitables las fotos de hoy para un castellano de provincias como yo. Si en la vida hay que plantar un árbol, montar en globo y escribir un libro, no podrás decir nunca que has estado aquí si no has pisado el centro un domingo de sol y rebuscado en el rastro el libro que jamás escribiremos.



Blusa, pantalón y calzado (lazos DIY): Zara






¡Un beso!

sábado, 4 de octubre de 2014

Viaje a Tenerife

Casi a finales de septiembre pasé una semana de vacaciones en el Hotel Sheraton La Caleta de Costa Adeje en Tenerife, en el sur de la isla. La semana pasada ya os actualicé con fotos tomadas allí y hoy os enseño otras poquitas más. Os aviso de que falta la más importante, creo que la pondré Twitter, la de la subida al mismísimo cráter del Teide. Allí me planté con mis converse de bota y unos pitillos blancos de zara...¡¡a cuatro patas!! Porque si señoras de dedos regordotes, con uñas limadas en pico en rosa perla y anillos finos de oro hincados, pueden, yo también. Alabado sea el espíritu del Imserso de Albacete. Definitivamente, ver "Saber Vivir" y beber danacol, ha terminado por hacerles inmortales. 

Yo no sé si sera tan sano, pero en cuanto a la gastronomía típica, comimos hasta el hartazón papas arrugadas con mojo, cherne, vieja, pulpo frito y guisado, almogrote gomero, queso palmero a la plancha, carne de cabra, escaldón de gofio, garbanzas (lo dicen en femenino), carne fiesta ( sin "de"), ropa vieja, conejo en salmorejo...A recomendar sin duda el restaurante la Hierbita en Santa Cruz.

También debería haberle añadido un postre con rabos de pasas. El polar que llevo en la foto de la cumbre es el alquilado que ofertan al turista despistado que se planta en tirantes a pie de teleférico. Yo que soy muy metódica y planifico los viajes a conciencia, perfectamente conocía que en la cumbre rondan los 5º, pero dejé el mio olvidado en el hotel.  Así que perdonen, pues, el estilismo.

Sin más rollos, que llevo un par de post demasiado espesos, me despido de vosotros hasta la próxima semana y os dejo con las fotos:


Vestido: Mango, cuñas: Stradivarius, bolso: Dior




Vestido: Mango, sombrero: Zara, cuñas: Jaime Mascaró
Bolso: Dior



¡¡Un beso a todos!!

sábado, 27 de septiembre de 2014

Yo quiero ser una chica Telva (parte 2º)

 
 
"La verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés"
(Antonio Machado)


 
 (Vacaciones tardías en Sheraton La Caleta de Costa Adeje, Tenerife)
 
 Top: Zara. Fajín y falda: Mango.
Cuñas: Jaime Mascaró. Bolso: Dior.
 
 
 

Andaba yo por la calle Serrano, cerca del Vip´s, cuando recordé que estábamos ya casi a finales de septiembre y aún no había comprado ningún september issue. Como os comenté, me gusta coleccionar estos especiales de ediciones extranjeras y releerlos. Pero  me pudo el contexto de tiempo y lugar (fin de jornada en los bufetes y consultoras del barrio de Salamanca y consiguiente desfile de esa especie endémica de estirado madrileño) y, además del Vogue París, un hilo invisible ató mi mano al Telva Novias, el especial más repollo y con más almidón de mi rancia Telva. Ni en Diverxo serían capaces de fusionar dos sabores tan antagónicos.
 
Yo siempre digo “mi” Telva, porque crecí con ella y porque honra merece quien a su familia se parece. Es decir, en el fondo me tira el estilo clásico, saber donde comprar la vajilla y el adorno de Navidad, conocer qué flores son para cada ocasión… (aunque luego no lo ponga a penas en práctica) y, muy importante, no reconocer nunca jamás, ni bajo la amenaza de perder tus pendientes de perlas que eres una puta pija. Porque sí, existe una relación inversamente proporcional entre el nivel de pijerío de una persona y su capacidad para negarlo, a veces por cinismo y, en la mayoría, por simple desconocimiento de otros comportamientos sociales.
 
Sin embargo, no interpretéis esta confesión como si me desdijera de entradas anteriores, sino como un repliegue táctico, como el reflujo de la marea que regresa después con más fuerza a la orilla. Volvemos atrás para tomar impulso, pues hoy tengo que golpear puertos extranjeros. Por encima de (no) pija, soy una paisana más y juego a la perfección, casi de convocatoria a la Selección, el deporte nacional de la crítica.
 
La lectura simultánea del Vogue París y de Telva me inspira un buen número de opiniones políticamente incorrectas sobre afirmaciones asumidas en la religión fashionista como dogmas de fe. Mi primer pensamiento es de herejía y envío directo al cadalso. He llegado a la firme convicción de que no prefiero el chic francés o, por lo menos, el que se expone en este número, precisamente dedicado a definirlo. Con ello vengo a refutar cual Galileo 2.0, la ley física por la que Australia es nuestra antípoda, cuando en realidad, se ubica en Francia -perdón, en Paris-, pues tal es su egocentrismo chovinista que se llega al punto de no ser Vogue Francia sino Vogue París. ¿A caso hay un Vogue Milán o Nueva York? En España un Vogue Madrid no sería concebible por… inconstitucional (se podrían herir sensibilidades nacionalistas y no tiene traducción a lenguas cooficiales).
 
El editorial de moda  roza el normcore retro cutre porque machacón me resulta ya la revisión de la primavera del 68 y los años 70. ¡Si acaso hubieran avanzado un poco más en el tiempo hasta Inés de la Fressange o Caroline de Maigret! Pero por enésima vez se recrea la mujer autodestructiva, fumadora compulsiva, desdeñosa con su ropa y flequillo, de escualidez andrógina y aspecto insano. Una ex cualquiera de un aspirante a Rolling Stone que se pone lo primero que pilla. Too much dirty para mi.
 
Y mientras las chicas malas van a todas partes para acabar en terapia o rehabilitación, las chicas buenas y clásicas vamos recién planchadas al kiosco a comprar Telva, porque la verdad es lo que es aunque, a veces, una piense del revés.
 
 

 
 
¡Besos y abrazos!

 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Peto vaquero de Zara

Señor dueño de los emoticonos, necesito con ansia viva una ceja picuda y arqueada como la de María Félix en Doña Bárbara o como la de Vivien Leigh en la escena del cumpleaños de Ashley al entrar a empujones en la casa de Melania. Hay estupideces crónicas dignas de merecer ese desaire tan femenino.

Ya puestos a pedir, derivado del acrónimo anglosajón OMG (Oh my God!), sería necesario introducir en el corrector el spanglish OMA, es decir, Oh mi Argggg!, que también podría tener una traducción al andaluz cerrado como !ay omá!, según comentario de grupo en WhatsApp de Mari Mechas.

Esta misma amiga y compañera de trabajo, que me replica el mote como Mari Carla (luego explico todo, y sí, es por la Bruni), jura y perjura que entre los 900 nuevos emoticonos aparecía el de la bruja con escoba voladora, pero que ya no está disponible, por que (no diremos quién ni de qué departamento) se lo ha llevado.
 
Hechas las sugerencias, pero no las dedicatorias, -que me costaría un vuitton de la cara-, voy a intentar escribir un post coherente y que no se me vaya la pinza del moño, pero pedírmelo hoy es como ver doble en un outlet de Desigual y no volverse loco.
 
Cuando os dejé al comienzo del verano, no fue por voluntad propia, sino por fuerza mayor. El calor me dejó sin disco duro y el servicio post venta de la tienda on line me estuvo toreando más de un mes hasta que accedieron a cambiar el repuesto. Sólo me quedaba la tableta, pero no sé redactar en un teclado táctil. Alejada de la era digital, volvimos al bulto tangible: libros y revistas.

Al sol y boca a bajo, tengo la luz y la postura perfecta para leer, hay buena distancia y me quedan ambas manos libres. Como soy toda una erudita y no me he dejado nada más por cultivar salvo un huerto urbano del tamaño de una maceta de perejil, puedo entregarme a la superficialidad del género chic-lit  y al enésimo repaso a los números Vogue de septiembre que colecciono (sólo ediciones extranjeras, por cierto). Hace tiempo que me puse el armazón y ya sólo quiero pan y circo, pasar por la vida ligero como el romero de León Felipe, que no me hagan cayo las cosas, ni en el alma ni en el cuerpo. ¿Vanidad?, puede. ¿Frivolidad?, jamás. Para realidad ya tenemos el bus de las ocho.

No obstante, respecto del género chic-lit y en alusión a críticas mías anteriores sobre famosas metidas a junta letras, justo es destacar y reconocer el mérito de Marian Keyes ("Por los pelos" y "Sushi para principiantes"), de Sophie Kinsella (saga "Loca por las compras") y de Helen Fielding ("Diario de Bridget Jones", todas las partes). En cuanto a Candace Bushnell, sólo recomiendo "Mujeres de la 5ª Avenida" y de Lauren Weisberger, nada más que "El diablo viste de Prada". Sobre autores en lengua castellana, de lo mejorcito que aquí se ha escrito a salido del mismísimo Terenci Moix ("Chulas y Famosas", "Garras de Astracán" y "Mujercísimas"). Pero a Terenci Moix le debo casi la vida sólo por sus libros de cine (la enciclopedia en tomos de "Mis inmortales del cine"), !tú si que lo eres¡.

Son las tantas de la noche y tengo que cerrar este post abigarrado escrito a salto de mata. ¿Cómo narices os explico yo ahora que me comprado un peto vaquero de zara, que he estado en la feria con mi niño, que he hecho tres años de casada, que lo de Mari Carla es por que llevo todo el verano pegado a modo de Sarkozy un orco de Mordor venido de Bretaña como becario?...Pues eso, lo dicho.

 
 
 
Camiseta y peto: Zara, collar: Sandra Feltes
Cuñas: Nine West, bolso: Donatella Lucchi
Gafas: Hawkers

 
 

sábado, 21 de junio de 2014

Opinión tiras Crest: cómo blanquear los dientes en casa

¿Porqué no os conocí antes? ¿Porqué no os pude haber usado en mi boda?...misterios que se guardan los algoritmos del Google. 
 
La culpa de tardar tanto en descubrirlas han sido  las últimas barras corales y neón  de MAC, amarillean, y mucho. Ya con las retro mate, olvídate nena. Como soy una bruta, y me importa un bledo jugármela a comer papilla si no me puedo pintar los labios a gusto, estaba decidida a comprarme directamente el peróxido de carbamida y la férula, es decir, a hacerme en casa lo mismo por lo que te clava un dentista -incluso encontré las luces led-. Sí, puedo tener el armario a reventar de bolsos de marca, pero me gusta pagar el precio justo de las cosas. Mirando los porcentajes del peróxido llegué a Foros Vogue y me encontré con más de 150 páginas recomendando estas tiras blanqueadoras desde 2007, incluso dando las direcciones de vendedores de ebay. 
 
Finalmente compré el tratamiento completo de 20 días durante media hora y...magia!! Después, para mantenerlos blancos a diario, uso la pasta de dientes Rembrandt (9 euros en ebay), que también recomiendan las foreras, y por mi cuenta me hice con un lápiz blanqueante de EE.UU. (3 euros, en ebay tienes miles) que me ha funcionado bastante bien. No obstante, para volver al tono del final del tratamiento, yo utilizo una tira de 2 horas como recordatorio cada 3 meses. Éstas, en concreto, tienen el nivel de blanqueamiento más alto (si optas por ellas bastan 4 para 4 días), pero cuidado, que te pegan unos calambrazos por los paletos que es necesario tomar antes un ibuprofeno (ya os dije que soy bruta). Con el tratamiento de 20 días y 30 minutos no pasa nada, sólo un pelín de sensibilidad que se quita al dejar de usar las tiras. Son transparentes y se pegan sin problema, vienen 2 por sobre. No huelen ni saben a nada. Las de 2 horas salen sueltas por unos 9-10 euros, las de 30 minutos son algo más baratas. El pack completo que utilicé no pasó de 45 euros. Os animo a probarlo con toda la confianza.
 

Abajo os amplio la foto de Twitter, llevo el SO CHAUD de MAC, que es un rojo anaranjado, imposible para dientes amarillos. De cara a los tonos subidos del verano (amplified, morange, viva glam de Nicki Minaj, vegas volt, lady danger...), mañana utilizaré una de las dos tiras que veis arriba para bajar un par de tonos.


 
Amplio un poquitín más el post con el crop top azul piscina que estaba ya de rebajas en Zara. Confieso que pasé directa a por uno parecido en blanco que vi en el escaparate, pero este color...love at first sight cantaba Kylie Minoge. No me gusta enseñar, por eso recomiendo mezclarlo con un pantalón de tiro alto (mejor de pata ancha estilo años 70 y ojo no muy alto por temor al efecto "culo plaza de toros" al darnos la vuelta), pero dejadme hoy que presuma, me lo crea y me reguste, que me han caído 31 años, aunque sólo un poco, no sea que nos descuidemos y acabemos de niñera porno a lo Obregón (para enseñar los refajos que nos pidan permiso antes).
 

 
 
 
 
 

sábado, 17 de mayo de 2014

Camiseta perfume Chanel

Amo tanto las colonias que hasta las llevo de camiseta, lo mío es sentir los colores. En cuanto a iconos, ningún frasco es tan reconocible como el del nº5 que, sin embargo, encabezaría mi lista de perfumes viejunos. Hace ya 6 años os escribí una entrada sobre este tema en un sentido didáctico y tampoco voy a repetirme mucho en la teoría, sólo precisar que ya no soporto Eau de Rochas. Lo de hoy es la triple F: Fanatismo, Fetichismo y Frikismo, es decir, cuando la casa, la musa, el aroma, el frasco y la publicidad me generan sentimiento de pertenencia cual hincha de fútbol. Yo las colonias las leo  y, sobre todo, las veo, pues pocas cosas me resultan tan evocadoras como los anuncios de perfumes y aquí se lleva la palma la maison Chanel con el piolín de Vanessa Paradis para COCO  y el puro macho castigador de Egoiste (ambos fuente de inspiración o de imitación por Victoria Beckham ). En pocos segundos se acumula visualmente la filosofía de la marca y la estética completa de una época, sirva como ejemplo los años ochenta de Yves Saint Laurent en Opium y Rive Gauche, alcanzando en los noventa -con un toque naif- el culmen del icono chic urbanita con Paris. Pero si Chanel es la casa y el nº5 el frasco, la musa tiene que ser -con permiso de Marilyn y su pijama de dos gotas- Carole Bouquet, aunque por francesa nunca será la más famosa de nuestra oficina (cómo iba a faltar la F final).
 


Blazer: Bimba&Lola. Camiseta: reveplus
Vaqueros: Meltin´pot. Cinturón: Hermés.
Bolso: Miu Miu. Zapatos:Ebay




 

sábado, 10 de mayo de 2014

Las bases de maquillaje para las pieles grasas

Yo no tendría precio como político, lo que digo lo cumplo. Después del post sobre el cuidado de las pieles grasas, me comprometí a escribiros sobre maquillaje y, si siempre presumo de que valgo más por lo que me callo que por lo que digo o escribo, en el tema de potingues llevo pintoneando desde el bachillerato. Malditas todas las editoras de belleza que, además de no hablarnos de las marcas low-cost (no confundir con las del supermercado)  ni de las webs on-line de cosmética (adoro Maquillalia, casi tan competente como comprar en EBay), para remate de este choteo, siempre entrevistan a alguna modelo o famosa que nos "desvelan secretos" tales como: lavarse la cara con agua fría para cerrar el poro, beber dos litros para tenerla bien hidratada (mentira, leed el blog del doctor Ricardo Ruiz), vaporizarse con Evián para fijar el maquillaje o peor, la receta de una mascarilla casera que utilizaba su abuela que, a pesar de estar ya en conversaciones con San Pedro, tiene la piel más tersa que la tela de un paraguas abierto. Por no decir de la que se exfolia con azúcar y Nivea o se desmaquilla con aceite de oliva.
 
En el otro post os enseñé como voy lidiando con una piel grasa y con poros. Siguiendo un orden lógico, ahora os quiero recomendar las mejores bases de maquillaje que he utilizado. A pesar de mi lucha contra los publi-reportajes de las revistas, he de reconocer que aquí sí que no hay más remedio que rascarse el bolsillo porque, si en algo funcionan las marcas renombradas, es en bases de maquillaje. No obstante, con una piel grasa, el mejor maquillaje es la polvera que más a mano tengas cuando nos brote el brillo. Al igual que con las cremas, no esperéis un milagro, pero sí evitar tirar el dinero e ir directamente a lo que mejor funciona.
 
Aún siendo una opinión impopular, yo creo que es una verdad como un templo que es necesario comprar un tono más que el de nuestra piel porque a nadie en España, con predominancia del subtono amarillo, le sienta bien una cara blanca. Cuestión distinta es frotarte con un risketo o espolvorearte el cola-cao. Yo lo hago aún estando morena, me veo mucho más favorecida y puedo maquillarme los ojos y los labios con tonos fuertes, lo que no podría hacer nunca con el contraste de una piel blanca.
 
Antes de entrar a analizar los productos, quiero poneros sobre aviso de las pre-bases de maquillaje. Mucho cuidado porque llevan bastante silicona y este producto es el mejor para obstruir el poro de una piel grasa o mixta. Por favor, asumid que el poro dilatado es muy complicado de cerrar, se mejora mucho con el glicólico y el Retirides, pero siempre va a estar ahí. Mejor utilizad las cremas de Bioderma, tal y como os expliqué en el otro post. Una de las peores compras que he hecho en mi vida ha sido el sérum de Estee Lauder. Pero el premio al  peor producto, fue el alisador de poros de Clinique, además de no funcionar me los ensució. Gracias al estropicio que me hicieron me puse en manos de una buena esteticista que me descubrió el milagro del ácido glicólico. A partir de ahí fue cuando comencé a informarme sobre la dermocosmética.
 
Os hago un listado de las bases 100% recomendables, elegid la que queráis según el resultado y el precio:
 
- Double Wear  de Estee Lauder: la usé del día de mi boda, por ser la más cubriente y por aguantar las horas que promete la marca, pero precisamente por ser muy cubriente puede que este efecto no os guste. Cara, casi 40 euros pero cunde bastante y por la calidad bien los merece.
 
- Double Wear Light de Estee Lauder: para uso diario prefiero un acabado más natural. Yo ahora mismo estoy usando el tono 3.0, un beige dorado perfecto para pieles claras con subtono amarillo como el mío. Igual de precio que su hermana mayor.
 
- Ever Matte  de Clarins: más económica que las anteriores (no paguéis más de 30 euros, estad atentas a ofertas o a ebay), es el que llevé el verano pasado, lo encontré de oferta. Buena cobertura y larga duración.
 
- Anti-Blemish de Clinique: para mi la mejor, es con la que consigo el acabado más natural, al cambio al dólar en ebay puede salirte por unos 25-27 euros. No sólo se usa para las pieles grasas y muy grasas, sino para las que además sufren acné. He gastado 3 botes y la he sustituido por la Double Wear Light  sólo por aprovechar un cupón descuento. De Clinique también he usado esta otra: Stay Matte, buena opción también, pero costando lo mismo que la anterior, me va mejor la Anti-Blemish.  Por favor, abstenerse de comprar los polvos compactos de Clinique, no cubren nada. Si tenéis la costumbre de daros después un par de golpecitos de polvera o los usáis en lugar de una base fluida, por relación calidad-precio, los Studio-Fix de Mac (en los tonos NC para las que os favorecen los beiges dorados).
 
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 ¿Os muestro un poco mi casa?. Estas fotos son de un rincón del salón.
 
 

Blazer y blusa: Mango.
Pantalones: Shaft
Salones: Zara (el lazo es añadido, un día os enseño el DIY)
Bolso: Miss Dior
 
 
!Un beso y nos vemos en Twitter!