sábado, 22 de noviembre de 2014

abrigo cuadros zara


No os descubro nada si os digo que los 90´s son la nueva inspiración y que, siendo del 83, vivo un enterno déjà vu entre los mum jeans, los crop top y, por su puesto, los cuadros. Si sumas todo lo anterior, el outfit icónico sería cualquiera de los que lucía Alicia Silverstone en Clueless (Fuera de onda) y que han sido devueltos a la actualidad por Iggy Azalea en Fancy

Vistos los vídeos, lanzo la siguiente pregunta: ¿volverán también los chalecos de rombos?...Aún tengo el mío fucsia de Benetton. Sólo me faltan recuperar también los míticos vaqueros Boneventure, sí, los de las letras bordadas a lo largo de la pernera, ohhhh!!! 

Dejando ya recuerdos adolescentes y enlazando con el post anterior sobre el estampado tartán, os quiero enseñar un abrigo de cuardos de Zara del año pasado:





Abrigo y blusa: Zara. 
Jersey: Needle&Thread.
Cuello: peletería Corte Inglés.
Botines: MNG Touch.
Gafas: Hawkers
Bolso: Dior


¡UN BESO Y HASTA PRONTO¡

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domingo, 9 de noviembre de 2014

Camisa roja cuadros escoceses

Tengo manía a los estampados, enseguida se hacen vistos, son complicados de combinar y salvo los clásicos (lunares, pata de gallo, tartán...) es muy fácil que caigan en lo marujo o en lo hortera, véase Custo  y sobre todo Desigual, marca de los que se sintieron jóvenes sobradamente preparados en los noventa y que ya casi hoy con cuarenta (o treinta y alguno) se presentan en la oficina o el viernes en el bar en plan "arreglao pero informal", cuando en vez de alternativos, lo que parecen es estar pidiendo a gritos entrar en el club de los puretas con pase vip.

Volviendo al tema del post, hoy llevo camisa escocesa en rojo de Mango. Es de la temporada pasada y la compré este otoño en la página web del outlet. Me convence bastante más que los modelos de Zara que, no obstante, espero cazar alguno en rebajas. La mía es de gasa, las otras son o parecen de algodón o de un material más fuerte, lo que casi las hace sobrecamisas. Sin embargo, la principal diferencia es que se trata del típico estampado escocés en rojo, con unas flores sobreimpresas que, con la gasa -más liviana-, la hacen muy femenina y que no parezca un estampado de uniforme de colegio o, peor, de punkarra anarquista (ya les quitamos las palestinas y las Dr. Martens, ¿no?). Os dejo con las fotos:


Camisa: Mango, pantalón: Met in jeans.
Sombrero: H&M, cinturón: Gucci.


Blazer, jersey, pantalones y botines: Zara.
Camisa: Mango, bolso: Gucci, gafas: Hawkers


¡UN BESO!

domingo, 2 de noviembre de 2014

Pintalabios rojos de mac y chanel (aunque el mejor sea el red matte de elf)

¿Que si el labial rojo me gusta?. De eso no hay duda alguna sólo con ver la cabecera de este blog. Es un color clásico, pero eso no lo convierte en un comodín fácil de combinar ni favorecedor como unos salones negros de tacón. Si hay algo que al fin he aprendido a hacer en la vida, a parte de comprar ropa y potingues, es a usar la barra de labios roja. 
Estas son las normas básicas:
- Cómprala en mac, que te asesore una maquilladora y te la deje probar antes. Sólo cuando pases de ser jugadora amateur en cosmética y sepas lo que te favorece, te permitirás usar clones de las marcas low cost. No todos los rojos son iguales, debes comprar al menos una de subtono azul y otra amarilla.
- Elije el subtono en función del color de tu piel (azul para resaltar la tez clara y amarilla para la bronceada). Sabrás cuál es al probártela sin maquillaje, tu rojo ideal aparecerá cuando te veas favorecida incluso dándotelo a pelo sin base (aunque nunca lo hagas, ni aún cuando la maquilladora de mac te lo venda en un formato gloss, que muy poquitos me gustan).
- No se admiten brillos, ni en la barra ni el la cara. Elije un acabado mate o aterciopelado. Los brillos, salvo en gloss, echan años y desactualizan tu look. Por favor, cuida también el exceso de grasa en la cara (vuelve a repasar los post sobre dermocosmética y bases de maquillaje para pieles grasas). La aplicación con pincel es recomendable pero no imprescindible, no así el perfilador.
- Se puede usar de día y de noche, arreglada o informal, incluso muy maquillada (fijáos en Alaska, que lo lleva con un ahumado en negro) pero como ya os he dicho, jamás se admitirá en caras lavadas. Al no haber un único rojo, sino múltiples en función de su tono y acabado, es el contexto en que nos encontremos el que hace cantoso o inapropiado al rojo, no al revés, por eso hay lugares y momentos en que debemos pasar obligatoriamente al nude.
- Dientes blancos, aunque esto es una norma general para aplicar todos los labiales. Repasad también el post sobre las tiras Crest.
- Por último, el rojo de labios siempre, siempre ha de combinarse con el rojo de uñas (se llevarán muy cortas y cuadradas, con un brillo acharolado impoluto y a ser posible, en el mismo tono de rojo).



Aquí van los "chuatches":


1º- Rouge allure Pirate nº 99: sin usar aún, rojo mate subtono azul, estaría a medio camino entre el russian red y el red matte de elf, más a éste por la mayor cremosidad. Ha sido un regalo, yo sólo compro Mac y clones.
2º- Mac russian red (matte): MI FAVORITO DE MAC, no digo más, es un icono sin dudas, un top ventas, un must have de toda mujer que se precie de sofisticada. Por si fuera poco, la calidad es inmejorable, aguanta horas. Lo usé en el post del bautizo y también lo podéis ver en este otro post (fotos de la segunda fila de la cuadrícula). Es un rojo subtono azul, muy mate que casi cuesta aplicar directamente de la barra, que hay que usarlo con pincel ya que no admite error (si te sales cuesta quitarlo) y con primer de la misma marca (así aplicado me duró sin retoques el bautizo entero más la cena), Al ser tan cubriente permite graduar la intensidad según apliquemos una o más capas. Me encanta acompañarlo cuando estoy morena de un toquecito en la manzana de los pómulos del colorete red de nyx (imprescindible aplicar con la brocha tipo yachiyo). Mejor utilizar por la tarde-noche en todo su esplendor y si os da por hacerlo a las 7:30 a.m. como yo, mejor prescindir del colorete red de nyx  y sólo una capa, si además utilizas el primer de elf que tiene color, mejor, este primer lo baja un pelín y hace el rojo menos cantoso.
3º- Mac dare you (cremesheen): el que menos me gusta, me convence el color -rojo oscuro amarronado, como un vino oxidado- pero nada el acabado. A mi parecer, las mejores barras de mac son las de los acabados matte y satin. Esta en concreto (cremoso con brillo) hace al labial un rojo pasado de moda, sobre todo después de la llegada de la gama retro matte, y lo peor para mi, que en consecuencia echa años. De treintañera chic paso a señora de abrigazo de visón.
4º- Mac lady danger (matte): Visto en el post de la boda de mi prima. El nombre ya da la pista. Es un rojo fuego subtono amarillo (ojo a los dientes no blanqueados). Sería un rojo ferrari o ficha de casino. Es acabado matte pero nada tiene que ver en la aplicación con el russian red, además tiene más brillo.
5º- Mac so chaud (matte): lo llevé en el post de mi cumpleaños. Este si que es necesario usarlo previo blanqueamiento dental, es rojo coral anaranjado tirando un pelín a neon. Requiere rostro bronceado. En esta foto  (la de mi hijo) lo mezclo, rebajado con el mac vegas volt, con el colorete pan tao de sleek. En esa época aún no había probado las tiras crest y se nota que amarillea los dientes, y eso que no lo apliqué en toda su intensidad. Podéis comparar la diferencia con las fotos que subo en la entrada de mi cumpleaños.
6º- Rouge Coco Gabrielle nº 19: tampoco lo he utilizado aún, me la regalaron con la otra ayer, por eso se me ha ocurrido este post. Su textura me recuerda al acabado cremesheen de mac y eso lo hace quizás un rojo de señorona. No lo compraría, es mucho más moderno el pirate de la gama rouge allure, estando ambos lejos de los rojos de mac (por precio y calidad). Mac sin lugar a dudas es la marca de maquillaje que está en la vanguardia, la que crea la moda.

Sin embargo, en el top one de mis rojos, al que le doy un 11 sobre 10 y creo que me quedo corta, es por relación calidad-precio, acabado, aplicación y, sobre todo por estiloso y favorecedor, al red matte de elf. Compra obligada al rondar los 4-5 euros al cambio en ebay. Es un rojo piruleta, ya os lo he enseñado aquí muchas veces. Salvo las entradas que os indico, en el resto llevo este rojo ya que  se puede usar sin problemas todo el día (está en mi pequeño neceser para el bolso). Parece ser el clon del pintalabios de cabecera de Sara Carbonero, el Dragon Girl de Nars. Digo parece porque no lo he comprado ni probado, ni falta que me hace al costar 24 euros.

Después de todo esto, creo que me debéis por lo menos un comentario aquí o en el twitter, aún puede haber algo que se me escape sobre los pintalabios rojos. Además, me encantaría que me descubrierais clones nuevos que merezcan la pena.

¡PALABRA DE LOVE IN THE POOL!

* * *


Blazer, vestido y salones: Zara.
Gafas: Hawkers
Bolso: Gucci.


Hotel Westin Palace Madrid


¡Un beso a todos!

domingo, 26 de octubre de 2014

Madrid se escribe con d y se pronuncia con Z

A pesar de la globalización, si Paco Martínez Soria volviera a bajarse del coche de línea en Madriz creo que se sentiría como yo, pasmado y perdido. Media España usa boina y el resto se empeña en ocultarla. A ver quién puede presumir en esta ciudaz de ser gato auténtico y, aún así, de pasear por Gran Vía (sin "la") y no girar la cabeza o levantar la vista al cielo como si todo le fuera conocido e indiferente. Inevitables las fotos de hoy para un castellano de provincias como yo. Si en la vida hay que plantar un árbol, montar en globo y escribir un libro, no podrás decir nunca que has estado aquí si no has pisado el centro un domingo de sol y rebuscado en el rastro el libro que jamás escribiremos.



Blusa, pantalón y calzado (lazos DIY): Zara






¡Un beso!

sábado, 4 de octubre de 2014

Viaje a Tenerife

Casi a finales de septiembre pasé una semana de vacaciones en el Hotel Sheraton La Caleta de Costa Adeje en Tenerife, en el sur de la isla. La semana pasada ya os actualicé con fotos tomadas allí y hoy os enseño otras poquitas más. Os aviso de que falta la más importante, creo que la pondré Twitter, la de la subida al mismísimo cráter del Teide. Allí me planté con mis converse de bota y unos pitillos blancos de zara...¡¡a cuatro patas!! Porque si señoras de dedos regordotes, con uñas limadas en pico en rosa perla y anillos finos de oro hincados, pueden, yo también. Alabado sea el espíritu del Imserso de Albacete. Definitivamente, ver "Saber Vivir" y beber danacol, ha terminado por hacerles inmortales. 

Yo no sé si sera tan sano, pero en cuanto a la gastronomía típica, comimos hasta el hartazón papas arrugadas con mojo, cherne, vieja, pulpo frito y guisado, almogrote gomero, queso palmero a la plancha, carne de cabra, escaldón de gofio, garbanzas (lo dicen en femenino), carne fiesta ( sin "de"), ropa vieja, conejo en salmorejo...A recomendar sin duda el restaurante la Hierbita en Santa Cruz.

También debería haberle añadido un postre con rabos de pasas. El polar que llevo en la foto de la cumbre es el alquilado que ofertan al turista despistado que se planta en tirantes a pie de teleférico. Yo que soy muy metódica y planifico los viajes a conciencia, perfectamente conocía que en la cumbre rondan los 5º, pero dejé el mio olvidado en el hotel.  Así que perdonen, pues, el estilismo.

Sin más rollos, que llevo un par de post demasiado espesos, me despido de vosotros hasta la próxima semana y os dejo con las fotos:


Vestido: Mango, cuñas: Stradivarius, bolso: Dior




Vestido: Mango, sombrero: Zara, cuñas: Jaime Mascaró
Bolso: Dior



¡¡Un beso a todos!!

sábado, 27 de septiembre de 2014

Yo quiero ser una chica Telva (parte 2º)

"La verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés"
(Antonio Machado)




 (Vacaciones tardías en Sheraton La Caleta de Costa Adeje, Tenerife)
 Top: Zara. Fajín y falda: Mango.
Cuñas: Jaime Mascaró. Bolso: Dior.


Andaba yo por la calle Serrano, cerca del Vip´s, cuando recordé que estábamos ya casi a finales de septiembre y aún no había comprado ningún september issue. Como os comenté, me gusta coleccionar estos especiales de ediciones extranjeras y releerlos. Pero  me pudo el contexto de tiempo y lugar (fin de jornada en los bufetes y consultoras del barrio de Salamanca y consiguiente desfile de esa especie endémica de estirado madrileño) y, además del Vogue París, un hilo invisible ató mi mano al Telva Novias, el especial más repollo y con más almidón de mi rancia Telva. Ni en Diverxo serían capaces de fusionar dos sabores tan antagónicos.


Yo siempre digo “mi” Telva, porque crecí con ella y porque honra merece quien a su familia se parece. Es decir, en el fondo me tira el estilo clásico, saber donde comprar la vajilla y el adorno de Navidad, conocer qué flores son para cada ocasión… (aunque luego no lo ponga a penas en práctica) y, muy importante, no reconocer nunca jamás, ni bajo la amenaza de perder tus pendientes de perlas que eres una puta pija. Porque sí, existe una relación inversamente proporcional entre el nivel de pijerío de una persona y su capacidad para negarlo, a veces por cinismo y, en la mayoría, por simple desconocimiento de otros comportamientos sociales.
Sin embargo, no interpretéis esta confesión como si me desdijera de entradas anteriores, sino como un repliegue táctico, como el reflujo de la marea que regresa después con más fuerza a la orilla. Volvemos atrás para tomar impulso, pues hoy tengo que golpear puertos extranjeros. Por encima de (no) pija, soy una paisana más y juego a la perfección, casi de convocatoria a la Selección, el deporte nacional de la crítica.
La lectura simultánea del Vogue París y de Telva me inspira un buen número de opiniones políticamente incorrectas sobre afirmaciones asumidas en la religión fashionista como dogmas de fe. Mi primer pensamiento es de herejía y envío directo al cadalso. He llegado a la firme convicción de que no prefiero el chic francés o, por lo menos, el que se expone en este número, precisamente dedicado a definirlo. Con ello vengo a refutar cual Galileo 2.0, la ley física por la que Australia es nuestra antípoda, cuando en realidad, se ubica en Francia -perdón, en Paris-, pues tal es su egocentrismo chovinista que se llega al punto de no ser Vogue Francia sino Vogue París. ¿A caso hay un Vogue Milán o Nueva York? En España un Vogue Madrid no sería concebible por… inconstitucional (se podrían herir sensibilidades nacionalistas y no tiene traducción a lenguas cooficiales).
El editorial de moda  roza el normcore retro cutre porque machacón me resulta ya la revisión de la primavera del 68 y los años 70. ¡Si acaso hubieran avanzado un poco más en el tiempo hasta Inés de la Fressange o Caroline de Maigret! Pero por enésima vez se recrea la mujer autodestructiva, fumadora compulsiva, desdeñosa con su ropa y flequillo, de escualidez andrógina y aspecto insano. Una ex cualquiera de un aspirante a Rolling Stone que se pone lo primero que pilla. Too much dirty para mi.
Y mientras las chicas malas van a todas partes para acabar en terapia o rehabilitación, las chicas buenas y clásicas vamos recién planchadas al kiosco a comprar Telva, porque la verdad es lo que es aunque, a veces, una piense del revés.


¡Besos y abrazos!


jueves, 11 de septiembre de 2014

Peto vaquero de Zara

Señor dueño de los emoticonos, necesito con ansia viva una ceja picuda y arqueada como la de María Félix en Doña Bárbara o como la de Vivien Leigh en la escena del cumpleaños de Ashley al entrar a empujones en la casa de Melania. Hay estupideces crónicas dignas de merecer ese desaire tan femenino.

Ya puestos a pedir, derivado del acrónimo anglosajón OMG (Oh my God!), sería necesario introducir en el corrector el spanglish OMA, es decir, Oh mi Argggg!, que también podría tener una traducción al andaluz cerrado como !ay omá!, según comentario de grupo en WhatsApp de Mari Mechas.

Esta misma amiga y compañera de trabajo, que me replica el mote como Mari Carla (luego explico todo, y sí, es por la Bruni), jura y perjura que entre los 900 nuevos emoticonos aparecía el de la bruja con escoba voladora, pero que ya no está disponible, por que (no diremos quién ni de qué departamento) se lo ha llevado.
 
Hechas las sugerencias, pero no las dedicatorias, -que me costaría un vuitton de la cara-, voy a intentar escribir un post coherente y que no se me vaya la pinza del moño, pero pedírmelo hoy es como ver doble en un outlet de Desigual y no volverse loco.
 
Cuando os dejé al comienzo del verano, no fue por voluntad propia, sino por fuerza mayor. El calor me dejó sin disco duro y el servicio post venta de la tienda on line me estuvo toreando más de un mes hasta que accedieron a cambiar el repuesto. Sólo me quedaba la tableta, pero no sé redactar en un teclado táctil. Alejada de la era digital, volvimos al bulto tangible: libros y revistas.

Al sol y boca a bajo, tengo la luz y la postura perfecta para leer, hay buena distancia y me quedan ambas manos libres. Como soy toda una erudita y no me he dejado nada más por cultivar salvo un huerto urbano del tamaño de una maceta de perejil, puedo entregarme a la superficialidad del género chic-lit  y al enésimo repaso a los números Vogue de septiembre que colecciono (sólo ediciones extranjeras, por cierto). Hace tiempo que me puse el armazón y ya sólo quiero pan y circo, pasar por la vida ligero como el romero de León Felipe, que no me hagan cayo las cosas, ni en el alma ni en el cuerpo. ¿Vanidad?, puede. ¿Frivolidad?, jamás. Para realidad ya tenemos el bus de las ocho.

No obstante, respecto del género chic-lit y en alusión a críticas mías anteriores sobre famosas metidas a junta letras, justo es destacar y reconocer el mérito de Marian Keyes ("Por los pelos" y "Sushi para principiantes"), de Sophie Kinsella (saga "Loca por las compras") y de Helen Fielding ("Diario de Bridget Jones", todas las partes). En cuanto a Candace Bushnell, sólo recomiendo "Mujeres de la 5ª Avenida" y de Lauren Weisberger, nada más que "El diablo viste de Prada". Sobre autores en lengua castellana, de lo mejorcito que aquí se ha escrito a salido del mismísimo Terenci Moix ("Chulas y Famosas", "Garras de Astracán" y "Mujercísimas"). Pero a Terenci Moix le debo casi la vida sólo por sus libros de cine (la enciclopedia en tomos de "Mis inmortales del cine"), !tú si que lo eres¡.

Son las tantas de la noche y tengo que cerrar este post abigarrado escrito a salto de mata. ¿Cómo narices os explico yo ahora que me comprado un peto vaquero de zara, que he estado en la feria con mi niño, que he hecho tres años de casada, que lo de Mari Carla es por que llevo todo el verano pegado a modo de Sarkozy un orco de Mordor venido de Bretaña como becario?...Pues eso, lo dicho.

 
 
 
Camiseta y peto: Zara, collar: Sandra Feltes
Cuñas: Nine West, bolso: Donatella Lucchi
Gafas: Hawkers